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Encarro quiere que los Colombianos compartan carro eléctrico

En Medellín se está creando una nueva plataforma de carsharing eléctrico. Las comunidades de carro compartido, que son comunes en Europa, son reconocidas por su impacto económico y ambiental en las ciudades que las utilizan. La nueva propuesta que nace en Colombia se llama Encarro, y es una invitación a pensar diferente sobre el vehículo propio.

Según Nicola Montorsi, promotor de la iniciativa, Encarro ataca tres grandes problemas de la ciudad: “La contaminación, la congestión vehicular y la falta de una oferta de transporte intermedio entre el Metro y el transporte particular o el taxi”.

En el mundo hay más de 120 comunidades de Carsharing para todo tipo de vehículos. Se apoyan en un software que muestra el carro disponible más cercano y los usuarios sólo pagan por el tiempo en que lo usan, sin necesidad de pagar por todos los gastos que acarrea poseer un vehículo.  Uno de estos ejemplos está en Italia.

 “Fuimos a Milán, un valle muy contaminado, industrial. Ellos encontraron la solución en la movilidad eléctrica, desde las patinetas, las motos hasta los carros. Empezaron a romper el esquema de que cada ciudadano debía ser dueño de su propio vehículo”. Esa ciudad tiene mil carros eléctricos que comparten 50 mil usuarios activos, esto significa que cada vez menos usuarios piensan en tener un carro propio. Los vehículos pasan en promedio 70% de su vida estacionados. El objetivo es optimizar los tiempos de consumos y que las 24 horas puedan ser utilizados por varias personas”.

Cómo funciona Encarro

El registro es gratuito, cada persona se registraría con cédula y licencia de conducción. La aplicación muestra el mapa con los vehículos disponibles, el usuario selecciona uno, lo reserva y tiene un tiempo para dirigirse a él. Al llegar al centro de acopio la aplicación desbloquea el vehículo.

Hay dos formas de facturar el servicio, uno es el modo de rueda libre, en el que él paga por minuto, cada uno cuesta en promedio $500. La segunda modalidad de cobro es por ruta, como en otras plataformas de  transporte, en las que se ingresa el punto de inicio y el destino para calcular la tarifa fija. Esto haría que se elimine el estés y el afán porque ya la tarifa es fija. La tarifa sólo se reajustaría si se altera la ruta o se hacen más paradas. En el análisis de precio está en un punto intermedio entre el transporte masivo y el transporte público individual, como el taxi.

El usuario puede usar el vehículo por toda la ciudad, pero debe recogerlo y regresarlo en alguno de los puntos de acopio que la empresa crearía.  La plataforma se encarga de reubicar los carros para que siempre haya vehículos disponibles en las estaciones con mayor demanda. “Hay un diálogo con las universidades de la ciudad para tener puntos de acopio en los campus de la ciudad, con posibilidad de iniciar estudios e investigaciones en movilidad y calidad del aire”, aclaró Montorsi.

Esta plataforma de carro compartido figura como un alquiler, aclaro también que “no como un servicio de transporte público o un servicio público, es una renta, que en vez de pagar el día se paga el minuto. Si tuviera conductor sería igual a un taxi o un Uber, por esto es que no necesita una aprobación del estado, cada uno es responsable de su propio manejo”.

Solo carros eléctricos

La plataforma funciona sólo con carros eléctricos, así los describió: “Son todos 100% eléctricos, dos asientos, se está pensando en poner una flotilla Premium de cuatro asientos para familias o para la ruta al aeropuerto de Rionegro, que es muy apetecida en Medellín, donde a veces es suficiente un carro de dos asientos pero a veces se necesita una carro más grande para más pasajeros o más maletas.”

Los modelos a utilizar son eléctricos, la flota básica de carros de 2 asientos proviene de la marca Geely, se trata del modelo ZD D2, con 120 km de autonomía. Esta marca ya tiene más de 3.000 unidades como estas funcionando en los Carsharing de Europa. El servicio Premium podría prestarse con carros como el Renault Zoe.

Geely ZD D2

Esta misma plataforma pude a futuro manejar otros medios de transporte compartidos, como bicicletas, patinetas o cualquier clase de vehículo apto para la ciudad.

Todos los vehículos tienen un seguimiento en tiempo real por GPS, lo que representa más seguridad para el usuario y la empresa. Además, cada vehículo está asegurado por daños a terceros por 100%, y en caso de choque de 95%, que sólo aplica cuando es responsabilidad del usuario. Por otro lado, cada usuario se hace responsable de todas las multas que cause durante el uso del carro.

Según Nicola Montorsi, en Medellín se está terminando la conformación de los inversionistas de la iniciativa y se cuenta con el apoyo de la Alcaldía de Medellín, EPM, Ruta N, Fenalco Antioquia y Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia.

 

Felipe Vallejo Uribe

Soy un Comunicador Social - Periodista y Magíster en Comportamiento del Consumidor que busca ayudar a masificar los vehículos eléctricos en Colombia. @UnTalVallejo

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