Reglamentación

Proponen que todos los carros de Bogotá sean eléctricos desde 2040

En la capital de Colombia se presentó un proyecto de acuerdo enfocado a que todo el transporte público de Bogotá sea eléctrico para 2030 y que todo el parque automotor funcione con energía eléctrica en 2040. «Si una ciudad capital como Bogotá quiere ser sostenible tiene que empezar a pensar la alternativa de tener una movilidad más sostenible», así empieza su exposición el concejal Diego Molano, autor de esta propuesta.

Revista VEC entrevistó a Molano, autor de una propuesta que sigue la línea de otras ciudades incluso con niveles de contaminación menores como Londres, Paris, Santiago de Chile y Shenzhen, que ya dictaron fecha de caducidad a los motores diésel y se movieron al transporte público eléctrico. El concejal propone que la ciudad tenga fechas claras para el cambio tecnológico y crea metas o indicadores, lo que convierte su propuesta en un verdadero plan.

RevistaVEC: ¿Por que ponerles fecha de expiración a los motores de combustión interna en Bogotá?

Diego Molano: «La movilidad eléctrica cero emisiones tiene que ser la apuesta a mediano plazo para transformar la ciudad. Bogotá es hoy una capital que tiene ocho millones de habitantes, y tiene más de 1’500.000 carros y alrededor de 800.000 motos. Ha comenzado sufrir particularmente los últimos dos años graves problemas de calidad de aire y de contaminación. Por eso hemos apostado es a plantear un acuerdo en la ciudad que fije un derrotero y unas metas a mediano plazo como lo están haciendo otras ciudades del mundo capitales para que se transforme se promueva se incentive la movilidad eléctrica, fijando fechas exclusivas en el 2040 para que toda la movilidad de la ciudad sea eléctrica, del 2030 para todo el sistema integrado de transporte y los vehículos oficiales, y en el 2025 para que todo aquel taxi o sistema de transporte nuevo comience a ser eléctrico o de bajas emisiones.»

Revista VEC: ¿De donde surge la idea y el modelo a seguir en esta propuesta?

Diego Molano: «La idea viene del Acuerdo de París en el que todos los países se comprometen en fechas específicas para lograr una transformación de una economía de combustibles fósiles a una economía de bajas emisiones. Esto lo están haciendo en varias ciudades en el mundo, de hecho el C40, qué es un acuerdo que viene realizando Bloomberg, incentiva la generación de estas fechas y estos planes. En Bogotá había un plan de movilidad eléctrica que no tenía fechas definidas y teniendo en cuenta los planes y las metas que se han fijado varias ciudades en el mundo, pues tomamos la decisión de entrar en este acuerdo.

Lo hacemos por 3 razones: primero la calidad del aire, recientemente hubo un informe que muestra que más de 3.000 personas murieron en los últimos cuatro años en Bogotá por enfermedades asociadas a temas respiratorios y cardiovasculares, segundo la inversión que se está haciendo en la ciudad para conseguir un sistema de transporte público como el de Transmilenio con tres troncales alimentadoras a modo metro que requieren por supuesto que sean eléctricas, considerando que el transmilenio no es el que más contamina en la ciudad, sólo aporta el 11%, sí es el que más puede liberar esa iniciativa. Y tercero, porque ha comenzado a mostrarse también qué es rentable para la ciudad desde el punto de vista financiero.»

Revista VEC: ¿Es viable desde el punto de vista financiero?

Diego Molano: «El valor de los vehículos eléctricos en el mundo ha ido disminuyendo en 20% anualmente por la reducción del costo de las baterías, además el costo de mantenimiento en casi 30% comparado con los vehículos diésel. Bogotá tiene un problema financiero muy grande, tiene un déficit en Transmilenio de alrededor de 600.000 millones. Lo que nosotros queremos es que la movilidad eléctrica no sólo sirva para el medio ambiente y la calidad del aire, sino que también pueda ayudar a solucionar el problema financiero que tiene Transmilenio por costos de mantenimiento más baratos. Si bien el costo inicialmente de capital es más alto, en el mediano plazo el valor puede ser inclusive menor en términos de mantenimiento. El bus articulado que estuvo rodando una prueba piloto redujo en 43% las emisiones y en un 80% los gastos de mantenimiento.»

RevistaVEC: ¿Cuáles son las barrera que la ciudad debe superar para lograr que este acuerdo y que la movilidad eléctrica sea una realidad?

Diego Molano: «Hemos encontrado una barrera principal y es el cambio de paradigma de que los motores eléctricos no son confiables. La segunda barrera a vencer es que el Estado tiene que entender que debe ser promotor de estas nuevas tecnologías, no puede esperar a que el mercado funcione sin dar las señales adecuadas. Precisamente en este acuerdo buscamos que se fije una ruta y la ciudad tenga la oportunidad de incentivar y motivar estas tecnologías que son benéficas para la ciudad.

Revista VEC: ¿Cuál es el criterio para definir esas fechas para la transformación tecnológica de la movilidad en Bogotá?

Diego Molano: «La decisión se tomó pensando en el factor de recambio que tienen las ciudades. Por ejemplo, Bogotá tiene un sistema integrado de transporte, que son los buses azules, donde su contrato va hasta los próximos 25 años, quiere decir que estaría terminando más o menos hacia el año 2037. Teniendo en cuenta eso y teniendo en cuenta los ciclos de las licitaciones de Transmilenio, más el factor de recambio de los carros en Bogotá, las fechas deben ser viables desde el punto operativo y financiero.

RevistaVEC: La infraestructura de las ciudades debe robustecerse para afrontar este cambio tecnológico basado en la energía eléctrica, las redes de energía debe crecer y las proyecciones económica deben enfocarse también a esta renovación tencológica para dejar de depender del petróleo ¿Qué pasaría con Ecopetrol?

Diego Molano: «La tendencia del mundo es pasar hacia la generación de energías más limpias como la solar y tecnologías que permitan cero emisiones de material particulado, hacia allá es hacia donde deberíamos avanzar. incluso este acuerdo es un buen negocio para la ciudad porque tenemos una empresa energía de Bogotá y su función es la producción de la energía y tiene que introducir este tipo de tecnologías.»

Este proyecto, con fechas claras, hace que ciudades como Bogotá se comprometan con la salud de sus habitantes y se encaminen a la estabilidad ambiental y económica de sus territorios. Por ahora, esta propuesta de acuerdo seguirá su trámite dentro del Concejo de Bogotá.

 

 

 

Felipe Vallejo Uribe

Soy un Comunicador Social - Periodista y Magíster en Comportamiento del Consumidor que busca ayudar a masificar los vehículos eléctricos en Colombia. @UnTalVallejo

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba
Cerrar
A %d blogueros les gusta esto: