You are here

Travesía #EnZOEPorColombia, 2.303 kilómetros en un carro eléctrico

Renault y Revista VEC se unieron para recorrer el país en un carro eléctrico, en la prueba de manejo más larga, exigente y profunda que ha tenido cualquier automóvil a baterías en este país. El objetivo fue viajar entre las principales ciudades y utilizar una sola carga por cada etapa. El protagonista fue un Renault ZOE.

Medellín – Montería, Llanos de Cuibá

La travesía tomó siete días, empezó se realizó entre Cali, Armenia, Pereira, Manizales, Ibagué, Bogotá, Medellín, Montería, Cartagena, Barranquilla y Santa Marta. El cálculo inicial fue de 2.000 kilómetros, pero al final del viaje el odómetro mostró que en realidad se hicieron 2.303. La diferencia está en los recorridos internos en cada ciudad. Cada una de las ciudades seleccionadas contaba con una estación de carga media o rápida que permitió carga la batería a 100% rápidamente para continuar el viaje. Estas son las respuestas a las cinco preguntas más frecuentes luego al terminar el viaje.

¿Cómo le fue al carro? ¿Cómo sube?

Uno de los aspectos más importantes a probar era cómo se desempeñaba en la topografía colombiana con sus imponentes ascensos. Al final el ZOE superó la prueba con creces en fuertes subidas como el Ato de Letras y Ventanas. La gente tiende a pensar injustificadamente que los motores eléctricos tienen un desempeño inferior a los de combustión, incluso tienden a pensar que no se desempeñan bien en subida, pero estos son mitos infundados. La aceleración de un carro eléctrico es más fuerte que la de uno a pistones, además, siempre hay potencia en el acelerador. En carretera, a la hora de adelantar, el Zoe necesita menos espacio para sobrepasar otros vehículos. Sus 225 Nm de torque hacen que se comporte como un deportivo en la carretera, incluso la gente se sorprende cuando algo los sobrepasa silenciosamente.

Alto de Ventanas

Otro aspecto a probar fue la estabilidad en curvas y frenadas. La autopista Medellín Bogotá y la vía Cartagena Barraquilla sirvieron para evidenciar que el Ranault ZOE puede con carreteras exigentes como las de Colombia. Aunque las llantas de los carros eléctricos son más rígidas, el vehículo no las hacía sonar en las curvas rápidas, ni generaba movimientos extraños. La suspensión está diseñada para llevar sin problemas los casi 1.500 kilos del carro, incuso no se siente tan baja como otros vehículos eléctricos que Revista VEC ha probado. Cabe anotar que el centro de gravedad de este y todos los carros eléctricos es más bajo, ya que las baterías están en el piso del vehículo, lo que reduce la inclinación de la carrocería al girar. A todo esto se le suma el control de estabilidad, los frenos ABS y el distribuidor electrónico de frenada, todos estos sistemas se pusieron a prueba por lo menos alguna vez gracias al mal comportamiento de otros conductores en la vía.

Manizales

Al terminar el recorrido alguien preguntó que si el rendimiento del carro había variado entre el inicio y el final de la ruta. La verdad es que no varió su desempeño, es más, ni el clima, ni la altura hicieron que durante el viaje variara el desempeño del carro, ya que los motores eléctricos no son susceptibles a los cambios en el oxígeno o la presión atmosférica. En dos oportunidades les pedimos a las personas que nos encontrábamos en la vía que tocaran el motor para que se cercioraran de que funciona a muy bajas temperaturas, sin importar el lugar de Colombia en que estuviera el carro.

¿Cómo se cargó el carro?

Hay que aclarar que este viaje se hizo sin cargas intermedias, o sea, sólo se cargó la batería en las ciudades de destino y no se utilizó ningún cable auxiliar para aumentar la carga en medio de las etapas. El Renault ZOE puede cargarse de tres formas, con un toma casero a 110 o 200V, con un cargador lento tipo walbox o con una estación de carga rápida a 11 kWh, en este viaje sólo se usaron los últimos dos tipos de carga.

Estación de carga Energía de Pereira

El viaje pudo hacerse sin complicaciones gracias a que en Colombia ya existe una red de carga en las principales ciudades del país. Desde Cali se contó con un cargador que llenó la batería a 100%, y así fue en cada ciudad. Las empresas de energía de Colombia se sumaron a esta travesía garantizando el acceso a sus estaciones de carga, Celsia, EDEQ, Enertolima, Codensa, Energía de Pereira y EPM tienen en el país cerca de 60 estaciones de carga, seis de ellas hicieron posible este recorrido.

La regeneración fue parte importante de esta travesía. Algunos recorridos como Bogotá-Medellín, Medellín-Montería ofrecieron largas bajadas que aumentaron la autonomía de ZOE, estos dos recorridos tienen más de 400 kilómetros, parte de estos se hizo sin consumir energía, por el contrario se generó tanta energía que la batería se volvió a 100%. En total se realizaron siete paradas para cargar que representaron seis ciclos de la batería.

Estación de carga de EDEQ, Centro comercial Calima. Armenia.

¿Cómo es andar sin ruido?

La música se escucha mejor. El único sonido que se produce es el de las ruedas contra el pavimento. Cuando se cierran las ventas es como estar sentado en una habitación callada, por esto no es necesario subir tanto el volumen del radio. No hay cambio de marchas, explosión o vibración, todo eso hace que el paseo sea más relajado.

Los ciclistas, peatones y otros vehículos lentos en la vía están acostumbrados a percatarse de otros vehículos por su ruido, pero en este caso hubo que anunciarles los sobrepasos con la bocina por su seguridad, para cerciorase de que se percaten de la presencia del carro. Este silencio es notorio cuando se arribaba a ciudades congestionadas, de repente era sorprendente el bullicio de las calles.

¿Cuánto costó el viaje?

Se utilizaron $160.000 en energía eléctrica (38 dólares). En uno de los países con la gasolina más costosa del planeta, esta travesía hubiera necesitado por lo menos $600.000 (200 dólares) en un carro a combustión. Es necesario resaltar que en la mitad de las estaciones que visitamos la energía todavía es gratis, o sea que la travesía en realidad costó menos de $80.000.

Alto de letras, vía Manizales – Ibagué

Los peajes continuaron siendo uno de los gastos más altos del viaje, en los 2.303 kilómetros se pagaron $450.000 en peajes (150 dólares), algo válido para algunas de las carreteras en buen estado, como la vía Cali – Armenia, Autopistas del Café o la Ruta del Sol, pero que duele pagar a la hora de transitar por Antioquia o Córdoba.

¿Para qué sirvió la Travesía?

Este viaje fue un pretexto para conversar con las personas a cerca de movilidad eléctrica y una forma de llevar el Renault ZOE a donde nunca lo habían visto. Cada parada estuvo acompañada de personas curiosas con montones de preguntas a las que se les entregó una respuesta. Además de comprobar que se pueden recorrer cientos de kilómetros con una sola carga, se comprobó que los motores eléctricos pueden afrontar sin complicaciones la exigente topografía colombiana. Las subidas y el clima cambiantes fueron tema de conversación constantemente con las personas que pudieron conocer el carro y hasta conducirlo en sus propias ciudades.

La travesía se realizó para derribar mitos y para responder con ejemplos a las dudas que se tiene sobre la movilidad eléctrica. Se viajó en el ZOE por Colombia para comprobar que no es un beneficio solamente de algunos países o de algunas ciudades y que cada día más personas tienen acceso a esta tecnología. Esta ruta se hizo para mostrar las diferencias en costos y las otras opciones que existen además de la combustión interna. La Travesía #EnZOEporColombia demostró que si es posible.

También puede interesarle: Renault Zoe, primera prueba en Colombia

 

Related posts

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: